Bitácora

Design profile: Izaskun Díaz


¿Cómo percibes la escena del diseño en México? ¿Qué consideras un obstáculo y qué un detonador?

México es un país con un potencial enorme, somos inherentemente creativos, pero creo que algo que hace mucha falta es formar una comunidad creativa más allá de los gremios que ya existen por disciplina. Hay muchas personas haciendo y explorando áreas muy interesantes, pero que no tienen la oportunidad de enriquecer el diseño mexicano por no pertenecer a estos grupos ya establecidos.

Un gran obstáculo es el miedo a atreverse a trabajar con temas que suelen considerarse ajenos al diseño, como las ciencias sociales y las exactas.

El mayor detonador siempre he creído que son las colaboraciones interdisciplinarias, donde cada parte aporta algo de lo que sabe en proyectos que serían imposibles con solo una mente involucrada.

¿Puedes mencionarnos algunos de tus diseñadores favoritos?

Rosendo Mateu, por combinar su quehacer entre la perfumería fina y la reconstrucción de tiempos y espacios para museos y exposiciones. Sissel Tolaas, por su interés en estudiar los olores como medio de comunicación y ser promotora de la creación de archivos olfativos. Christophe Laudamiel, por lograr el equilibrio entre la ciencia y el arte en la perfumería, empujando sus límites hacia el avant-garde y la experimentación creativa. Jean Claude Ellena, por su interés en crear una perfumería más “minimalista”.

En otras disciplinas, Julio Ruelas porque su obra fue un parteaguas en muchas áreas de mi vida. Paul Klee tuvo un gran impacto en mí desde niña, así como Schiele y Chagall. También disfruto mucho de los carteles Art Decó.

Algún destino en el mundo para ver diseño.

Seúl, Corea del Sur. Tuve la oportunidad de vivir ahí unos meses, justo cuando fue la Capital Mundial del Diseño, por lo que la oferta artística y de diseño estaba por todos lados.

Edificio o espacio favorito.

Mi siempre bella Ciudad Universitaria y, en especial, un rinconcito bajo jacarandas en el que siempre me sentaba cuando quería estar sola y encontrar mi centro.

Película favorita.

Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore.

Platillo favorito.

Unos buenos tacos al pastor o un chile ancho relleno de frijol con queso y arroz.

¿Y la historia del el objeto que escogiste?

Este libro simboliza para mí un cambio importante en mi carrera. Está editado por la Osmoteca de Versalles, donde está la colección más grande de perfumería fina.

Cuando trabajaba en la industria, mi mentora viajaba a Francia regularmente y una vez me dijo que si quería alguna cosa de allá, con gusto me la traía. Revisando algunas páginas en internet, buscando libros relacionados con la perfumería, este llamó mi atención. Se lo pedí, pero nunca me lo trajo. Me dio a entender que era un libro que consideraba que no era necesario para mí, ya que no estaba relacionado con el tipo de proyectos que, según ella, yo iba a trabajar durante el resto de mi carrera. En su lugar me trajo otra joyita: Le parfum, de Jean-Claude Ellena.

Tiempo después, cuando tomé la decisión de independizarme, lo encontré en internet. Sí, en México. Sí, en francés y nuevo. Por supuesto que lo compré y ahora forma parte de mi biblioteca personal. Esto ocurrió justo cuando estaba armando el estudio y lo tomé como una reafirmación de que iba por el camino correcto y de que nadie iba a decirme qué podía y qué no podía hacer con mi carrera.


Publicado originalmente en:

Hotbook Magazine 35